Esa noche el joven team soñó que los operadores eran perfectos cubos cibernéticos que encastraban a la perfección en cada uno de sus box. Soñó operadores transparentes, a través de los cuales se podría ver el nivel de actitud y productividad bajar cada día como si fuese un tanque de nafta. Así los supervisores organizarían con anticipación el reciclaje de estos, como si de cartuchos vacíos se tratara. Soñó a estos efectivos operadores equipados con un sistema de programación altamente actualizado y veloz. Los soñó con la capacidad de rebatir diez objeciones por segundo, de reconocer automáticamente con que tipo de cliente se estaban comunicando, de generar la empatía necesaria con la persona del otro lado de la línea y de convencer con dulce voz al cliente diciéndole que necesita exactamente lo que la empresa le esta ofreciendo. Soñó operadores sin necesidad de comida. Soñó operadores recargables por la noche. Soñó que él ya no era team, sino jefe de la empresa. Soñó perfección. Soñó placer. Soñó felicidad. Entonces fue que despertó de golpe. Se encontraba en su cama. Su pareja roncaba con la boca abierta. Tenía la mejilla humedecida por su propia saliva. Él lo observo. Luego se observó a si mismo. Y al ver entre sus nalgas descubrió que todavía había rastros del semen de su pareja en él. Se miro con estupor. Recordó su sueño de operadores y cubeteras. Entonces se pregunto como cabían en él ideas tan enfrentadas como la de la perfecta robotización de los empleados a su cargo y la de la animalización de su persona gruñéndole cada noche a su varonil pareja para que lo penetre cada vez más profundamente.El arte producido por Godachevich mientras estuvo encerrado un año en un Call center (2007) Lease de abajo hacia arriba para mayor entendimiento.
jueves, 4 de octubre de 2007
EL TEAM SOÑÓ
Esa noche el joven team soñó que los operadores eran perfectos cubos cibernéticos que encastraban a la perfección en cada uno de sus box. Soñó operadores transparentes, a través de los cuales se podría ver el nivel de actitud y productividad bajar cada día como si fuese un tanque de nafta. Así los supervisores organizarían con anticipación el reciclaje de estos, como si de cartuchos vacíos se tratara. Soñó a estos efectivos operadores equipados con un sistema de programación altamente actualizado y veloz. Los soñó con la capacidad de rebatir diez objeciones por segundo, de reconocer automáticamente con que tipo de cliente se estaban comunicando, de generar la empatía necesaria con la persona del otro lado de la línea y de convencer con dulce voz al cliente diciéndole que necesita exactamente lo que la empresa le esta ofreciendo. Soñó operadores sin necesidad de comida. Soñó operadores recargables por la noche. Soñó que él ya no era team, sino jefe de la empresa. Soñó perfección. Soñó placer. Soñó felicidad. Entonces fue que despertó de golpe. Se encontraba en su cama. Su pareja roncaba con la boca abierta. Tenía la mejilla humedecida por su propia saliva. Él lo observo. Luego se observó a si mismo. Y al ver entre sus nalgas descubrió que todavía había rastros del semen de su pareja en él. Se miro con estupor. Recordó su sueño de operadores y cubeteras. Entonces se pregunto como cabían en él ideas tan enfrentadas como la de la perfecta robotización de los empleados a su cargo y la de la animalización de su persona gruñéndole cada noche a su varonil pareja para que lo penetre cada vez más profundamente.
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